Gallinas de raza
El frío,
y el doble tiempo,
el dolor de ingle,
y todos mis muertos.
La mirada de tu perro,
que me olfatee cada vez que llego,
que se suba a mi falda,
como si fuese su asiento.
¿Dónde están mis huevos celestes?
como la hierba, o la memoria, o la poesía. Un espacio donde convive la escritura, el pensamiento y la plástica.
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