Ex

En tus manos sujetas el volante y ves pasar árboles, perros, viento, y no hay despedidas que te acaricien las pupilas, ni veredas ocupadas con jóvenes que holgazanean mientras desconocen las dudas que genera crecer, conseguir dinero para mantenerse, o una misma, o la familia, o a los amigos, porque siempre donde come uno comen tres, y esa es la ley del pobre o del que siempre la luchó para conseguirla, y miras el semáforo cuando frenas pasando la línea << vida es vida >> exclamas, como suspirando auxilio, y la piba que cruza la calle te mira mal porque vos estás pasando la línea y no te importa juzgarla, ni responderle algo, solo la acompañas con la mirada mientras atraviesa toda la calle, y recordas que no compraste la cena y sostenes tus palabras dichas, mientras seguís a 35 kilómetros por hora porque vas en medio de la ciudad y no te acordas en que zonas podes ir a 60, porque hace tantos años que no estás en ese barrio, pero todo parece igual, la vecina que era vieja y siempre paseaba al caniche a upa, ahora lo pasea con correa pero sigue igual de vieja << ¿Qué edad tendrá? >> te preguntas, y volves a frenar en el siguiente semáforo, y recordas por qué no te gusta manejar por adentro y te quejas de las obras que cortan la rambla allá por Pocitos y un recuerdo de tu ex te hostiga en silencio.

Comentarios

Entradas populares