¿Cómo puede ser que el humo en la cara me moleste?
No sé cómo acceder a aquel lugar que en otro tiempo fue tan ocupado por todo lo que fui, quizás el cambio repentino en mi forma de respirar, el hartazgo inmediato de verme tan mal; me ahuyenta la baba que chorrea por mi cara,
ya no soy,
ya no soy,
ya no soy
¿Qué queda?
Todo pasa
¿Qué queda de mí?
Ya no soy quien era.
El viento en mi cara, el humo me molesta, las voces me molestan, las curvas me molestan. Dicen que ver los espejos en la noche son sueños inclinados repletos de pronósticos desalentadores, sueños lentos; y el humo en la cara me molesta.
Quizás esté rota de nuevo, pienso.

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