Metamorfosear
Destriparme en la habitación,
vomitar la angustia en colores
sobre cualquier soporte,
las sábanas cuelgan del techo
la luz intermitente que hay en mi balcón ahora hace un pitido que perturba a las señoras del quinto
¿por qué hay dos señoras en ése ap? me sale el lesbo pensamiento y me pierdo romantizando la imaginación, bajo de aquella suspensión con al timbre que me aspira repentinamente hacia la realidad de un Martes de Julio, levanto el tubo y pregunto quién es. Resulta que una de las vecinas del quinto acaba de salir y se le quedó el llavero del lado de adentro ¿Nunca les pasó que están pensando en alguien y de repente ocurre que ésa persona se hace presente de alguna forma u otra? bueno... bajo a abrirle sin mis llaves, abro la puerta con las suyas, salgo y se las entrego sonriendo, ella me pregunta que si me gustan las tortas; nuevamente, mi lesbo cerebro, ironizando la situación responde con una risa de oreja a oreja. Un fuerte y claro Si, fue suficiente para que ella entendiera de qué me reía. Ríe conmigo y subiéndose al uber que la esperaba me grita que me hará una torta para agradecerme el favor, yo le digo que no hace falta, se pierde el auto doblando la esquina; me quedo detenida escuchando el pitido, el portazo me interrumpe, doy media vuelta y cuando voy a abrir la puerta estaba trancada.

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