Elegir los personajes: Vos, Yo y Él.

Vos figurate la idea de encontrarnos.
Yo voy caminando rumbo al caballo que está cerca de la intendencia.
Vos venis de Ciudad Vieja.
Yo estoy pensando en lo que me gusta verte mover la mano, enroscando lento ése mechón ocre entre tus dedos indice y pulgar.
Vos sonreís acordándote del chiste que te conté por mensaje.
Yo me encuentro con mi amigo que duerme debajo del alero de Finisterre.
Vos te colgas de uno de los fierros del andamio que hay en 18 y Vázquez, mientras una señora que está tapada por sábanas y frazadas te pide plata para alimentar a sus hijos.
Yo lo abrazo, porque me alegro mucho al verlo sobreviviente de su vida sin techo.
Él me cuenta como está, me dice que al final nunca lo agregué a Facebook.
Yo me siento media mal en ése momento, no quiero que piense que es porque no quiero agregarlo, sino que me olvido, y ya no quiero decirle siempre lo mismo. Igual lo miro y le digo riendo que ya lo voy a agregar.
Él se ríe cuando me río y me dice que no importa, que igual está re cambiado, pero ahí tiene fotos de como era antes, que entre y mire.
Yo siento intriga de stakear su facebook. Al final nunca lo hago y cada vez que lo encuentro la conversación es la misma.
Vos encontraste una llama de sal derretida y elegiste tirarla a la basura, lo describiste como uno de esos momentos en los que te "deshaces de las cosas", igual no del todo, "voy a conservar la lana" dijiste, y cuando estabas a punto de cortarla, me miraste y me preguntaste "¿Si la seco en el horno se puede salvar?".
Yo no supe que decir.
Vos me contas que tuviste la muestra de percusión, que los dedos te dolían por el frío y que ya nada era igual con todo lo que estaba pasando, pero que alguna parte de vos había disfrutado mucho y eso era suficiente para no aturdirse al sol.

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