Algo así como entrar a tu cuarto
Era la primera vez que entraba en la casa,
estaba tan emocionada que no me dio el tiempo
para secarme el pelo.
No puedo contar la historia
precisamente como fue,
porque no recuerdo los detalles técnicos.
Habíamos acordado vernos en tú casa,
me invitaste a pasar y yo llevé chocolate,
tenías vino y vivías con amigos.
Fuimos derecho a tu cuarto,
vos pusiste esa música que
calienta hasta a las monjas de la iglesia de la esquina.
Dejaste entrar a un gato del tamaño de mi brazo,
era peludo y se llamaba Timoteo Tercero,
me reí mucho con la historia del nombre,
Que la T y tú abuelo que no se qué,
(ahora que trato de recordarla no me da gracia)
[tampoco puedo recordarla].
A los veinte minutos flotábamos
rozando nuestras piernas,
hablando del coraje,
de las veces que caíamos,
del tiempo sereno escuchando el horizonte.
estaba tan emocionada que no me dio el tiempo
para secarme el pelo.
No puedo contar la historia
precisamente como fue,
porque no recuerdo los detalles técnicos.
Habíamos acordado vernos en tú casa,
me invitaste a pasar y yo llevé chocolate,
tenías vino y vivías con amigos.
Fuimos derecho a tu cuarto,
vos pusiste esa música que
calienta hasta a las monjas de la iglesia de la esquina.
Dejaste entrar a un gato del tamaño de mi brazo,
era peludo y se llamaba Timoteo Tercero,
me reí mucho con la historia del nombre,
Que la T y tú abuelo que no se qué,
(ahora que trato de recordarla no me da gracia)
[tampoco puedo recordarla].
A los veinte minutos flotábamos
rozando nuestras piernas,
hablando del coraje,
de las veces que caíamos,
del tiempo sereno escuchando el horizonte.

Comentarios
Publicar un comentario