Re.cuerda.me.
El vaivén de tus palabras ,
Me alucino en lo intrínseco del olvido marrón, circunvalación sin combinación, desterraste los anhelos, hoy te consuelo.
A la distancia que nos cubre, a los pasos de la cumbre, al amor que luego de la recaída: Deslumbre.
Valentía para los vencidos, sin clemencia ni rabia, amor que nos ensancha, inmensidad paulatina, me refiero a quien nunca fue mía, hija, madre primitiva, familiar a las fuerzas sin salidas; recuerdame.
Cuando la canción ya no duela, cuando la distancia sea nuestra, recuerdame, porque en tu silencio seré huésped, en tu risa despertará la miel de tus ojos, niña, y si aún mantienes en pie la duda, amiga nuestra, recuerdame.
Serán mis manos el sostén si lo deseas y en nuestro abrazo resurgirá eterna la primavera.
Me alucino en lo intrínseco del olvido marrón, circunvalación sin combinación, desterraste los anhelos, hoy te consuelo.
A la distancia que nos cubre, a los pasos de la cumbre, al amor que luego de la recaída: Deslumbre.
Valentía para los vencidos, sin clemencia ni rabia, amor que nos ensancha, inmensidad paulatina, me refiero a quien nunca fue mía, hija, madre primitiva, familiar a las fuerzas sin salidas; recuerdame.
Cuando la canción ya no duela, cuando la distancia sea nuestra, recuerdame, porque en tu silencio seré huésped, en tu risa despertará la miel de tus ojos, niña, y si aún mantienes en pie la duda, amiga nuestra, recuerdame.
Serán mis manos el sostén si lo deseas y en nuestro abrazo resurgirá eterna la primavera.

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