Cien años antes
Cuando ruge el suspiro dentro del pecho quiere salvar la noche oscura,
devorarse el silencio de un salto, asaltar el silencio en su misero refunfuñar,
y se encuentra perdida dentro de las olas galopantes que gastan lentamente las rocas,
las mismas rocas que al llegar a la mano del amor de la vida de mi tataranieto,
no es mas que una diminuta piedra añeja, y se congela esa imagen en mi cabeza,
ésas dos criaturas mirándose por vez primeras,
parados en el mismo lugar en el que estoy yo aquí parada cien años antes.
La emoción a veces puede ser tan fuerte que uno puede llegar a sentir como
el ardor de la impaciencia correr por las venas cual carrera de Tortugas,
"Todavía falta un día" grita el Celacanto, y los murciélagos que abandonan la cueva
solo por esta vez, porque no piensan perderse éste hecho que sus padres le contaron,
"Todavìa falta un día" grita la tortuga, "Todavìa falta un dìa" grita la generación que se cría
escuchando como la flor conocida como la mas grande del mundo solo se abre cada cien años,
A veces la esperanza es una molestia casi aceptable,
a veces la impaciencia es devorada por la esperan.za.
"Solo faltaría un día, si no fuesen cien años antes" Grita la hormiga.
"La lucha fue importante, la lucha es importante, la persistencia ha hecho de mi un ser libre,
libre no del todo, claro, nunca se es libre del todo, pero si libre algunas horas.
Este año que comenzó un Jueves, éste año que se convirtió en Jueves toda la semana,
y yo veía la gloria, y yo que veía la victoria ¿se dieron cuenta que el acto de triunfar es mujer?"
Pensaría yo si siendo empleado de Ford me entera que hoy, cien años antes,
reducirán mi esclavitud a ocho horas.
devorarse el silencio de un salto, asaltar el silencio en su misero refunfuñar,
y se encuentra perdida dentro de las olas galopantes que gastan lentamente las rocas,
las mismas rocas que al llegar a la mano del amor de la vida de mi tataranieto,
no es mas que una diminuta piedra añeja, y se congela esa imagen en mi cabeza,
ésas dos criaturas mirándose por vez primeras,
parados en el mismo lugar en el que estoy yo aquí parada cien años antes.
La emoción a veces puede ser tan fuerte que uno puede llegar a sentir como
el ardor de la impaciencia correr por las venas cual carrera de Tortugas,
"Todavía falta un día" grita el Celacanto, y los murciélagos que abandonan la cueva
solo por esta vez, porque no piensan perderse éste hecho que sus padres le contaron,
"Todavìa falta un día" grita la tortuga, "Todavìa falta un dìa" grita la generación que se cría
escuchando como la flor conocida como la mas grande del mundo solo se abre cada cien años,
A veces la esperanza es una molestia casi aceptable,
a veces la impaciencia es devorada por la esperan.za.
"Solo faltaría un día, si no fuesen cien años antes" Grita la hormiga.
"La lucha fue importante, la lucha es importante, la persistencia ha hecho de mi un ser libre,
libre no del todo, claro, nunca se es libre del todo, pero si libre algunas horas.
Este año que comenzó un Jueves, éste año que se convirtió en Jueves toda la semana,
y yo veía la gloria, y yo que veía la victoria ¿se dieron cuenta que el acto de triunfar es mujer?"
Pensaría yo si siendo empleado de Ford me entera que hoy, cien años antes,
reducirán mi esclavitud a ocho horas.

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