Encuentros
Cuando la noche ya teñía todos los árboles del color de su pelaje,
pude verla con miedo como se aferraba a mi cuello,
cuatro patas alcanzaron para llegar al cielo.
Mas de treinta cuadras recorrimos al mismo tiempo aquella noche,
creí que no íbamos a tolerarnos,
yo con mi paso incierto.
¿Por qué debería de acostumbrarse a mis saltitos?
¿Cómo puede alguien no quererla?
Aquella noche supe que entre mis brazos estaba mas que un pequeño regalo,
dormimos tan abrazadas, sin querer, o queriendo,
queriéndote, estoy queriéndote.
Te quiero cuando me miras con todo tu cuerpo,
cuando te lanzas en un ataque tan tierno sobre mi,
cuando tus ojos se acoplan a los míos,
cuando me adoptas dándome tus mimos.
Te quiero dentro de mis brazos que te acunan,
Te quiero cuando tu cuerpo se empapa con la luna.
Porque ronronea mi corazón, cuando ronroneas vos.
Porque con tu calma yo entendí la mía.
Porque a tu lado sigo siendo aquella niña.
Te quiero Juana.

Comentarios
Publicar un comentario