Descripción de una mesa llena interrumpida por la pastilla
Las botellas vacías a medias, una con agua, la otra con vino. Tres tazas, dos de ayer, éstas con restos de café con leche, la otra, que se encuentra arriba de una de las primeras, con restos de café con dos de azúcar y recalentado. Un mosquito que se balancea sobre el polvillo de la pastilla de la perra, pastilla que tiene que tomar en breves, todo ésto ocurre entre la botella con agua , la cuchara (de uno de los café con leche), la tijera que uso para cortar o recortar, el encendedor y la trincheta. Polvo. Una rejilla de lavar la cocina, aunque aquí es usado para limpiarme la pintura de las manos, los lápices en la lata, los acuarelables, el destapacorcho, el tapaboca, la bolsa llena de nueces, las copas, una que se asoma curiosa detrás de la botella opaca de vino Cabernet Sauvignon, porque prefiero éste , aunque le agregaría el Roble si tuviera con qué, y apenas visible, titubeante, se asoma la otra copa, detrás de la botella que contiene agua -ésta botella está quí porque caliento agua y la pongo en una botella, es como una "bolsa de agua caliente" solo que no es una bolsa, es una botella-, el paquete de hojillas que me regalaron hace una semana, los cables del micrófono, el micrófono, la funda, o las fundas, no me doy cuenta, el peine o cepillo, mi madre le dice cepillo, yo le digo peine, aunque le digo peine a todo lo que sea para peinar, y las llaves. Varios tornillos aparecen, debajo de la calla de las pastillas de las perras, que están debajo de la bolsa, la de nueces, al fondo de la mesa, detrás de la billetera que está al lado de la copa que está detrás de la botella de vino. Y pegado a mi, tan cerca que le pasé la mirada por arriba, mil veces y es ahora la primera vez que lo veo, el cenicero, con cenizas, una cuerda dorada, el paquete que envuelve la pastilla de la perra, que se la daré ahora.

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