¿Acaso no se han dado cuenta que todos pueden ver su miedo?

Me obligan a que hable de sexo,
me hacen preguntas
¿te gusta?
Me cuentan que quisieran hacerme,
que se empapan imaginándolo
Mi incitan a que piense en ello,
con publicidades
que bombardean mi cerebro.

Yo no quiero pensar en éso hoy,
por favor,
el mundo es tan pequeño
y también yo.

¿Por qué tengo que responder sus preguntas?

Me obligan a mirar sus cuerpos
flacos, descompuestos.

Critican la fragilidad, la liviandad con la que vibra la grasa al saltar,
aluden que la rigidez en la piel /que el color / que las cicatrices / que la perfección.

Yo no quiero consumir de eso,
por favor,
no me obliguen a hacerlo.

¿Por qué estamos tan necios?

Me obligan a que critique,
fomentan con chistes,
se burlan de todo y de todos,
pero temen.

¿Acaso no se han dado cuenta que todos pueden ver su miedo?

Comentarios

Entradas populares