Antaño

Ayer un silencio,
recorrieron.

Estuve metida,
en el hueco.

Revolviendo,
hojas, caminando.

Ayer sentí
que como hoy, siempre, sería así.

Hoy sin pretextos,
Ni textos donde encogerme,
Ni trinchera para crear,
Ni balas de voz en mi piel,
Hoy sí detesto, al texto,
Que sin saber que era nuestro,
Es presente imperfecto, y,
Apuesto que en lo puesto,
La ausencia es lo que sobra,
Como sobran las palabras cuando en mí ( que por mí, entiéndase, universo) no hay más que un verso sin pretextos en todo ésto que no está puesto, sino, sugerido, como quien sugiere que,

Estuvo metida tu hueco.

Y vos durmiendo, durmiente, sin dientes rechinando, ni cuerpo que te caliente.
Y yo sin vueltas, vuelvo, a tu durmiente cerebro, a tu hueco.

Comentarios

Entradas populares